Por Jim Taylor
Las proteínas son al culturista lo que el agua al pez: indispensables.
La razón es sencilla, aparte del agua, las proteínas son los constituyentes básicos de los músculos y por consiguiente éstos no pueden sintetizarse ni crecer sin el nitrógeno y los aminoácidos que éstas aportan. De manera que si aspiráis a poseer una musculatura por encima de la media, más vale que empecéis a conocer y distinguir entre proteínas y proteínas.
Las proteínas derivan su nombre de la palabra griega proteois, que significa de primera clase y ya el nombre en sí pone de manifiesto su enorme importancia biológica.
Ciertamente las proteínas juegan un papel fundamental en todos los sistemas biológicos. Aunque la información sobre la evolución y la organización biológica de las células se encuentre codificada en el DNA, los procesos químicos y bioquímicos que mantienen la vida de la célula y de los organismos, los llevan a cabo exclusivamente un tipo de proteínas especializadas llamadas enzimas.
La diversidad funcional de las proteínas se debe especialmente a su composición química constituida por los aminoácidos, que son los elementos que las componen. Éstos son tan importantes que determinan finalmente la capacidad de absorción y utilización de las proteínas por el cuerpo. Precisamente en función del contenido de aminoácidos éstas se clasifican en completas, las que contienen todos los esenciales, e incompletas, las que carecen o poseen niveles extremadamente bajos de uno o varios de éstos.
Como su nombre indica, los hay del todo esenciales, pues el organismo no puede sintetizarlos por sí mismo a partir de otros o de distintas sustancias y, por consiguiente, han de estar presentes en la dieta o de lo contrario, la síntesis de nuevas proteínas no será posible si tan sólo falta uno de ellos.
Funciones biológicas de las proteínas
La gran variedad de funciones biológicas ejercidas por las proteínas sería imposible sin la versatilidad y complejidad de su composición, que genera una multitud de formas de estructura tridimensional con diferentes funciones biológicas.
Éstas sustancias son absolutamente prioritarias ya que con ellas el organismo puede constituir todos sus tejidos, pero además hormonas, enzimas y hasta mensajeros celulares.
Los culturistas, que otorgan una enorme importancia a la ingestión de suficientes proteínas, ignoran el verdadero valor de estas sustancias para el organismo y a menudo creen que sólo sirven para fomentar el desarrollo muscular, pero se equivocan porque son los elementos más versátiles y los que más pueden incidir en distintas funciones biológicas.
La ciencia ha podido comprobar la acción beneficiosa de ciertas sustancias nutricionales y los científicos han estado estudiándolas para crear con ellas una nueva generación de alimentos que podríamos denominar de diseño, creados a medida del consumidor al que van dirigidos.
Gracias a esas investigaciones, hoy existen algunos específicamente diseñados para los diabéticos, los hemofílicos, los hipertensos, etcétera.
Con los conocimientos actuales es posible desarrollar alimentos con la actividad biológica precisa para situaciones concretas e incluso para usar en tipos de población con ciertas predisposiciones genéticas.
Además, como en tantos otros campos, también de los estudios que se llevan a cabo con los enfermos se pueden extraer luego beneficios aplicables a los que no lo están, por ejemplo, los culturistas y otros atletas pueden sacar provecho de avances médicos no pensados a priori para ellos.
Si se desarrolla una molécula capaz de frenar el catabolismo, o degradación de los tejidos, para preservar a los quemados o a los enfermos de cáncer y de SIDA, también serviría para evitar o reducir el catabolismo, un objetivo primordial para un culturista.
Utilizando partículas de origen alimentario se puede crear un catalizador que mejore la respuesta hormonal en los hombres con problemas endocrinos o para retrasar la disfunción hormonal que acompaña a la edad avanzada. ¿Os interesaría este tipo de sustancias si además fuesen de origen alimenticio y no medicamentoso? ¡Por descontado!
Pues todo eso ya existe, y muchas de esas moléculas son derivadas de las proteínas.
Más allá de las proteínas
La mayoría de vosotros estáis familiarizados con términos como anabolismo, catabolismo, proteínas, aminoácidos, etcétera, todos ellos abundan en las revistas del músculo, pero seguro que no estáis interesados en hurgar en textos científicos ni tener que leer una perorata cargada de palabras técnicas y difíciles de entender para el ciudadano medio sin una formación en biología. Básicamente queréis saber si hay modo de mejorar vuestro rendimiento en el gimnasio y dar un impulso a vuestros progresos musculares y sobre todo si puede hacerse sin poner en riesgo la salud utilizando sustancias prohibidas.
La respuesta es sí, aunque no bastará con la simple ingestión de proteínas adicionales en la dieta.
Si alguien trata de deciros que con un compuesto natural, o una combinación de sustancias de origen alimenticio podéis alcanzar los mismos resultados que obtienen esos atletas que se atiborran de hormonas y otros fármacos, estaría insultando vuestra inteligencia.
Pero si alguien afirma que con sustancias naturales no se pueden inducir cambios metabólicos y endocrinos, es que es un ignorante.
Hoy por hoy son miles los estudios científicos realizados con partículas de origen natural, cuyos resultados ponen de manifiesto notables cambios en distintos parámetros biológicos, sí, incluso en los hormonales.
Eso demuestra que los suplementos no tienen por qué ser simples complejos proteínicos o vitamínicos, existen preparados que pueden ir mucho más allá, tanto que incidan sobre aspectos verdaderamente trascendentales para el desarrollo muscular.
La testosterona es una hormona que potencia las características masculinas, esos son los efectos andrógenos, pero también aumenta la síntesis de las proteínas, son los efectos anabólicos, así como disminuye la degradación celular, esa es una acción de anticatabolismo. El resultado neto es que aumenta el ritmo y el grado de creación de tejidos.
Un hombre medio puede producir endógenamente entre cinco y diez miligramos al día de esta hormona, los valores un 30% por encima y por debajo de esas cifras se consideran fuera de lo normal, o sea 3,5 y 13 respectivamente. Sin embargo, algunos atletas utilizan hasta varios cientos de miligramos diarios durante semanas, y obviamente obtienen efectos anabólicos muy marcados, pero imaginad lo que eso puede suponer en términos de alteración de los niveles endocrinos.
Otras hormonas de acciones anabolizantes son la hormona del crecimiento y el factor de crecimiento similar a la insulina, la propia insulina y las hormonas tiroideas. Con todas ellas se cometen abusos por parte de algunos atletas, llevando los índices de alteración hormonal a niveles poco conocidos y desde luego nada recomendables.
Con aberraciones químicas así, la adquisición de peso es sustancial pero no natural, ni permanente. El peso adquirido de forma rápida, también se esfuma con rapidez cuando en el organismo no fluyen las hormonas con la misma abundancia.
No, por supuesto que ninguna fórmula confeccionada con sustancias alimenticias será capaz de alterar de esa forma el perfil hormonal, ni nadie lo espera, por lo tanto los resultados no pueden de ninguna forma ser similares.
Sin embargo, sí es posible lograr una mayor secreción endógena de la testosterona, en el orden de hasta un 40% lo que puede significar dos miligramos más en el límite inferior del nivel normal y cuatro en el superior. Con esta módica mejora los aumentos en las acciones anabólicas son seguros y sostenidos durante largo tiempo, pero con la particularidad de que el peso y la fuerza ganados lo son para siempre, porque el perfil hormonal no sufre ninguna alteración.
El ejemplo ideal de este tipo de producto de diseño científico lo representan los ergocéuticos de Future Concepts.
Este grupo de nutrólogos ha revolucionado la concepción de los suplementos puesto que éstos están empezando a inspirarse en ellos.
Future Concepts no tenía en mente a los atletas de fuerza ni a las competiciones deportivas cuando crearon los ergocéuticos, sino que pensaban en la posibilidad de crear preparados naturales capaces de mejorar el entorno metabólico y endocrino de tal forma que se diesen las condiciones óptimas para aumentar la síntesis de nuevos tejidos y así incrementar el peso magro.
El objetivo es comprobar como con una mayor masa corporal magra el sistema inmunológico mejora sus funciones, así como también lo hacen otros indicadores de la buena salud, como el sistema cardiovascular, los sistemas enzimáticos, la defensa contra los radicales libres y la oxidación celular, etcétera.
En definitiva, que estos científicos llevan años comprobando la relación positiva entre el incremento de la masa muscular, por vías naturales, y toda una serie de funciones orgánicas que redundan en una mejor calidad de vida y de mayor longevidad.
El caso es que Future Concepts ha creado unos preparados denominados ergocéuticos, que están compuestos por sustancias naturales que potencian de forma sinérgica la adquisición de masa muscular, de hecho constituyen el alimento perfecto para el culturista.
No, no es posible con estas fórmulas multiplicar por 100 el nivel de testosterona, ni tampoco es necesario, ni deseable, porque el crecimiento de los músculos no depende de un solo factor como el hormonal, sino de bastantes que han de actuar de forma sinérgica para que puedan darse las condiciones idóneas para la formación de nuevos tejidos. Además, tampoco es posible alterar un indicador como el de la testosterona sin que éste tenga repercusiones sobre otros con los que se interrelaciona.
Future Concepts ha desarrollado varios ergocéuticos, cada uno con un efecto metabólico y endocrino específico, pero dos de éstos por su complejidad y valor nutricional constituyen el prototipo perfecto de lo que debe ser un alimento diseñado única y exclusivamente para fomentar el aumento de la masa muscular.
Veámoslos en detalle.
WP R 10, mucho más que proteínas
Este ergocéutico es el único desarrollado por Future Concepts para poder ser usado a discreción en cualquier momento del día, entre comidas o incluso para sustituir a alguna, ya que su valor nutricional es muy importante: 55,83% de proteínas, 30,19% de carbohidratos y 7% de grasas.
Sin embargo, su singularidad no radica en el aporte nutricional, sino en la especificidad de cada uno de sus componentes.
El contenido proteico del WPR10 viene dado por tres fuentes distintas: el aislado del concentrado del lactosuero, el huevo entero y el caseinato, porque de la combinación de estos tres orígenes, los de mayor valor biológico, se consigue un aporte de prótidos de liberación prolongada que estimule y mantenga durante horas el proceso de anabolismo.
El aislado del suero constituye una forma excepcionalmente rica de péptidos cortos y de aminoácidos, que además no necesita apenas digestión, por eso entra de forma rápida en la circulación sanguínea y al hacerlo eleva notablemente el nivel de aminoácidos, lo que desencadena una respuesta rápida y profunda de la síntesis de nuevos tejidos.
El aislado del lactosuero que utiliza Future Concepts en el WP R10 es absolutamente único y posee una composición en extremo rica en fracciones séricas beneficiosas para la salud, tales como betalactoglobulina (50-55%), alfalactalbumina (20-25%), inmunoglobulinas (10-15%), albumina sérica bovina (5-10%), glucomacropéptidos (2-5%), lactoferrina (1-2%), lactoperoxidasa (0,5%) y liosozima (0,1%).
Estas fracciones no sólo estimulan mejor que ninguna la formación y reconstrucción de nuevos tejidos, sino que refuerzan el sistema inmune, un punto clave en los estudios de Future Concepts.
No obstante, y debido a la rapidez con que estos péptidos hidrolizados del suero llegan a la sangre, puede suceder que si el organismo no tiene en esos momentos necesidad de emplearlos todos, éstos pueden pasar al hígado para su transformación en substratos de energía, dando lugar a un descenso posterior del nivel aminoacídico en sangre.
Justamente por eso el hidrolizado del lactosuero está acompañado de otras dos fuentes de proteínas: el huevo y los caseinatos cálcicos. Estas dos fuentes de absorción lenta favorecen la disminución del ritmo de liberación de las fracciones séricas, a la vez que prolongan y mantienen estable la llegada de los aminoácidos, vitales para la formación de tejidos.
Con esta combinación tripartita se obtiene un flujo rápido, en primera instancia, pero a la vez sostenido por largo tiempo de aminoácidos y péptidos, lo que constituye el primer paso esencial en el proceso de formación del tejido muscular.
Los carbohidratos son asimismo esenciales en la alimentación del culturista, porque de ellos ha de extraer la energía para entrenar con rigurosidad y porque de éstos depende en gran medida la liberación de insulina, una hormona anabólica.
Los glúcidos pueden incidir positiva o negativamente sobre esta hormona, en función de la cantidad y momento en que estimulen su liberación.
La insulina puede resultar altamente anabólica porque es la encargada de transportar la glucosa, así como los aminoácidos y otros nutrientes a las células musculares. Sin embargo, cuando el páncreas detecta un exceso de azúcar sanguíneo libera insulina en gran cantidad para contrarrestar esa llegada masiva de glucosa y evitar una hiperglucemia. Entonces toda esa glucosa es llevada a las células, pero a menos que los músculos estén vacíos de ese nutriente, no serán capaces de almacenarla como glucógeno y es entonces cuando la hormona adquiere su lado negativo para el culturista, porque es cuando activa la lipogénesis con objeto de almacenar la glucosa sobrante en el tejido adiposo de reserva, o sea, que genera grasa corporal.
Por consiguiente, y siempre que los músculos no hayan agotado todas sus reservas de glucógeno, la insulina debe segregarse de modo constante pero moderado para que así pueda llevar a cabo su tarea como transportador anabólico, sin incitar su capacidad lipogénica.
Los carbohidratos del WPR 10 son complejos y por tanto de liberación prolongada, para que las moléculas resultantes de su digestión pasen a la sangre poco a poco y sirvan para mantener estables los niveles de energía, así como la liberación de insulina.
Las grasas pueden ser nocivas como las saturadas o saludables como las insaturadas. Tres son las fuentes de ácidos grasos que configuran el WPR 10: los ácidos grasos omega 3, el ácido linoleico conjugado y los triglicéridos de cadena media, o MCT.
Los omega 3 han puesto sobradamente de manifiesto su capacidad para mejorar el metabolismo de las grasas, incrementar la afinidad de la insulina en las células musculares, favorecer la función hormonal y proteger contra las enfermedades cardiovasculares.
El ácido linoleico conjugado (CLA) ha demostrado su capacidad para acelerar la utilización de los depósitos de grasa y favorecer la adquisición de tejido magro.
Los triglicéridos de cadena media constituyen una importante fuente calórica, ya que aportan nueve calorías por gramo como cualquier otra grasa, pero debido a su alteración molecular se metabolizan tan rápido como un azúcar, sin interferir con la respuesta de la insulina, ni poder transformarse en tejido adiposo.
Los tres macronutrientes examinados confieren a este ergocéutico un carácter absolutamente único, pero eso no es más que la punta del iceberg.
Ya hemos visto que son muchos los factores involucrados en un proceso tan complicado como la formación de tejido muscular, y que desde luego las proteínas son sólo uno más, pero Future Concepts los ha tenido todos en cuenta.
1er factor- papaína - una enzima proteolítica que divide las proteínas en sus componentes los aminoácidos, que se extrae del fruto de la papaya.
2º factor- bromelaína otra enzima proteolítica y digestiva que se obtiene del fruto de la piña tropical y que divide las partículas proteicas en fracciones más pequeñas.
3er factor- piridoxina esencial en la metabolización de los aminoácidos, sin cuya presencia el organismo no es capaz de usarlos correctamente.
4º factor- ácido hidroxicítrico - una sustancia que se extrae de la garcinia cambogia y cuya particularidad es inhibir la acción de una enzima llamada citrato liasa, que es la encargada de convertir el exceso de carbohidratos en tejido adiposo. El ácido hidroxicítrico garantiza que los carbohidratos sean usados como fuente de energía y no se conviertan en grasa.
5º factor- L-tirosina un aminoácido esencial capaz de atravesar la barrera hematoencefálica y servir como precursor de la hormona noradrenalina, o norepinefrina, que acentúa el estado de alerta, aumenta la energía y favorece la lipólisis, o utilización de los ácidos grasos como fuente de energía. Este aminoácido constituye además la materia prima para la fabricación de la hormona tiroxina por la glándula tiroides, lo que a su vez favorece el funcionamiento del metabolismo.
6º factor- lisofosfatidilcolina un fosofolípido que aumenta la porosidad intestinal y por consiguiente incrementa la capacidad de absorción de los nutrientes que pasan del intestino a la sangre.
7º factor- quercitina un derivado de los cítricos con un alto nivel en bioflavonoides que ha puesto de manifiesto que mejora la absorción de los nutrientes, a la vez que regula el metabolismo de la glucosa y actúa como un potente antioxidante.
8º factor- potasio quelado un mineral importante junto con el sodio y el magnesio para mantener el trabajo muscular, pero, además, se ha podido constatar como el potasio es un eslabón en la normal secreción de hormona del crecimiento y del IG F1, el factor del crecimiento similar a la insulina. Los mecanismos de acción no están del todo claros pero si se ha comprobado que una deficiencia de este mineral acarrea un descenso en los niveles de GH y de IG F1.
9º factor- magnesio quelado otro mineral que supone un eslabón en la correcta secreción de la testosterona. Al igual que el potasio es un factor limitante para la GH y el IG F1, el magnesio junto con la piridoxina (factor 3º) y el zinc ha demostrado en estudios clínicos que puede elevar el nivel de testosterona.
No es que actúen como estimulantes hormonales, sino que cuando sus niveles orgánicos son correctos también lo son los de la testosterona, pero cuando estos son inferiores decaen a su vez los de la hormona.
10º factor- cetoisocoproato Una molécula que se emplea en los hospitales con los grandes quemados a los que se les administra para evitar la degradación de los tejidos y acelerar su regeneración y nueva síntesis. Es por lo tanto esencialmente anabólico y anticatabólico, a través del aumento de la síntesis proteínica.
11º factor- acetil-L-carnitina un aminoácido acetilo que cruza la barrera hematoencefálica para actuar como un neuro transmisor al fomentar la formación de dopamina. Entre sus cualidades para los atletas destaca la propiedad de mantener estables los niveles de testosterona, a la vez que estimula la actividad de la LH, hormona luteinizante, que a su vez incide con una señal sobre las células leydig para activar la producción hormonal en los testículos.
12º factor- ornitina alfa cetoglutarato - una molécula compuesta que promueve la secreción endógena de hormona del crecimiento, así como del factor de crecimiento IG F1.
13º factor- picolinato de cromo - un mineral que se ha revelado como esencial en el metabolismo de la insulina, aumentando su afinidad en las células musculares y disminuyéndola en las grasas, lo que conlleva a maximizar la recepción de nutrientes por las primeras y minimizarla en las segundas.
14º factor- vitaminas y minerales imprescindibles en numerosas funciones. Estos elementos forman parte de enzimas y coenzimas e intervienen en multitud de acciones metabólicas.
Como véis el WP R10 posee tal configuración bioquímica que sus efectos son extraordinarios, por la sinergia de cada uno de sus ingredientes y por la interrelación de estos con gran variedad de procesos vinculados a la creación de nuevo tejido muscular.
Sí, tiene proteínas y de las mejores, pero significa mucho más un aporte de péptidos y aminoácidos.
Utilizando el WP R10 no multiplicaréis vuestros niveles hormonales por 100, ni ganaréis 10 kilos de músculo en unas semanas, no esperéis resultados exagerados como los que se pueden derivar de la brutal alteración hormonal química.
Sin embargo, este ergocéutico aportará a vuestro organismo todos los nutrientes necesarios para el crecimiento, a la vez que numerosas moléculas y factores esenciales para crecer, consiguiendo así una activación al alza del metabolismo y una mejor función endocrina.
Asimilaréis las proteínas de forma fácil, sin forzar o saturar el sistema digestivo.
Estaréis, en suma, reuniendo todos los ingredientes necesarios para esa mejora muscular, a la vez que reforzáis vuestra salud.
Este ergocéutico está recomendado para ser usado en cualquier momento del día y tantas veces como se quiera, con excepción del espacio de tiempo posterior al entrenamiento, que genera unas condiciones metabólicas muy específicas que vale la pena aprovechar.
WP P11, un cóctel de precisión científica
Justo después de finalizar una sesión de entrenamiento el organismo entra en una fase acelerada de absorción y reparación tisular, o sea de sobrecompensación. Ese periodo transitorio se ha dado en llamar la ventana anabólica.
El objetivo es recuperar las sustancias gastadas y acumular un porcentaje adicional como previsión, de manera que si se ha empleado 100 gramos de glucógeno, ahora el cuerpo almacenará 110.
Para esa situación tan específica, Future Concepts ha desarrollado el WP P11, una fórmula de precisión porque está diseñado para que cada uno de sus ingredientes haga diana en un proceso concreto, justo en el momento oportuno.
Su valor nutricional es muy parecido al WP R10, es decir: proteínas 59,02%, carbohidratos 30,136% y grasas 2,75%, sin embargo aún teniendo bastantes similitudes existen importantes diferencias entre ambos.
1ª diferencia- proteínas- justo tras el entrenamiento el organismo multiplica momentáneamente su capacidad de absorción de prótidos, haciendo acopio de materiales de regeneración. Ahora no es el momento de tomar proteínas de liberación lenta, sino rápida porque esa aceleración es transitoria y para cuando las proteínas lentas sean digeridas ya habrá cesado. El WP P11 sólo contiene las del aislado del lactosuero que llegan velozmente a la sangre, nada de caseína, ni de huevo.
2ª diferencia- carbohidratos- si en el WP R10 eran de liberación lenta los idóneos, ahora estos no servirían de mucho, puesto que esta aceleración metabólica que se experimenta tras el entrenamiento es fugaz y no dura más que 60 o 90 minutos a lo sumo. Por tanto, hay que administrar carbohidratos de liberación rápida, como la dextrosa que posee asimismo un índice glucémico de 100 y estimula un pico de insulina, hormona necesaria ahora en niveles elevados para que actúe como transportador de todos los nutrientes y regenerador del glucógeno, es decir anabolicamente.
3ª diferencia- más insulina como acabamos de ver éste es el único momento en que la insulina se precisa en grandes cantidades para saturar las células con nutrientes, ya que en esta situación no es posible el efecto lipogénico. El ácido lipoico es un estimulante de la secreción insulínica a la vez que duplica su acción, pues ejerce las mismas funciones que la propia hormona, por eso es un componente más del WP P 11.
4ª diferencia- reparación articular la aceleración que presentan las funciones de asimilación también se dan en las de reparación. El empleo de pesos pesados produce erosiones y microlesiones en los tejidos conjuntivos, tales como tendones, ligamentos y cartílagos o discos intervertebrales. Tras el esfuerzo físico el cuerpo se apresta a regenerar todos esos tejidos, por eso este ergocéutico cuenta con una buena dosis de sulfato de glucosamina, sustancia, junto con el colágeno esencial en la reparación de los tejidos conectivos.
5ª diferencia- regeneración y desintoxicación del hígado todos los procesos químicos se realizan en el hígado, desde la formación de nuevas proteínas, el glucógeno o la eliminación de los materiales de deshecho. Esta glándula se ve sometida ya sólo por el entrenamiento a un considerable esfuerzo y estrés.
El extracto de una planta, la silimarina, ha demostrado en numerosos estudios clínicos que es capaz de regenerar por completo el hígado, incluso en casos en que éste estaba afectado gravemente de cirrosis, de ahí que sea otro ingrediente del WP P11.
6ª diferencia- frenar el cortisol con la tensión del entrenamiento se dispara la secreción de cortisol, hormona catabólica que degrada los aminoácidos para convertirlos en substratos energéticos. La fosfatidilserina y la N-acetil cisteína forman una barrera que detiene la secreción de cortisol poniendo un freno así al catabolismo.
7ª diferencia- controlar la oxidación celular- del ejercicio se derivan grandes cantidades de radicales libres, moléculas dañinas que atentan contra la recuperación, la regeneración muscular y el crecimiento, además de significar un ataque a la función inmunológica. El mayor antioxidante corporal es el glutation que por norma decae con el esfuerzo intenso. En el WP P11 se incluye precisamente el glutation, además del ácido ascórbico para con ambos elevar los niveles de protección antioxidante e impedir la acción negativa de los radicales libres.
Al margen de todas estas diferencias, derivadas de la situación metabólica temporal, en el WP P11 se dan no pocas similitudes con el WP R10, porque el primero incluye en su fórmula sustancias que también recoge el segundo.
Así, en el WP P11 se hallan igualmente las enzimas digestivas, la piridoxina, la lisofosfatidilcolina, el picolinato de cromo, las vitaminas y minerales, la acetil-L-carnitina, la ornitina alfa cetoglutarato y el cetoisacaproato.
Tanto el WP R10 como el WP P11 son el prototipo más excepcional de lo que la ciencia puede llegar a crear en cuanto a alimentos de diseño. Ambos poseen un elevado contenido proteínico, pero han sido creados para algo más que para alimentar, están programados para obtener con ellos efectos biológicos concretos.
Estos ergocéuticos han sido desarrollados en los laboratorios de Future Concepts con objeto de servir para fomentar el aumento del peso magro y podéis apostar a que inciden de forma notable a ello, pero lo más importante es que lo hacen de modo natural, al tiempo que estimulan una correcta función endocrina y metabólica.
Con el uso de estas combinaciones de sustancias, el metabolismo se vuelve más eficiente y la función hormonal se refuerza, todo lo cual conduce a un mayor rendimiento en el gimnasio, músculos más grandes y fuertes, así como a una salud de hierro.
Es cierto, para aumentar la masa muscular hay que entrenar duro y alimentarse bien, especialmente con un aporte generoso de proteínas. Pero en el desarrollo de los músculos hay mucho más que proteínas.
Desde luego los ergocéuticos WP R 10 y WP P 11 tienen muchas y excepcionales proteínas, pero estos preparados constituyen mucho más que un aporte de protidos, significan una herramienta excepcional para desarrollar los músculos, porque contienen todos los factores involucrados en potenciar de modo natural las acciones de anabolismo, al tiempo que frenan las de catabolismo, pero no sólo eso sino que mejoran el sistema endocrino y favorecen el metabolismo en general, todo lo cual redunda en una mejor respuesta al ejercicio y bienestar general.
Si os entrenáis para estar fuertes y sanos, incluid en vuestro régimen alimenticio los ergocéuticos WP R 10 y WP P 11.
Notaréis la diferencia.