ARTÍCULOS DE NUTRICIÓN
Cartílago de tiburón
Una ayuda a tener en cuenta
Por Phil Robinson
Desde que se realizó la primera película ‘Tiburón’ este escualo ha sido considerado el mayor terror de los océanos y ha formado parte de más de una pesadilla. Durante un tiempo la gente no se alejaba mucho de las playas, cuando se bañaba, por culpa de la dichosa cinta y eso granjeó una especie de odio colectivo hacia este animal.
Sin embargo, el tiburón es muy beneficioso y necesario en el ecosistema marino y sí, también lo es para el hombre.

Los ecologistas han expresado su preocupación acerca de la disminución acentuada de la población de tiburones en el mundo, y en especial en el golfo de México, donde se lleva acabo una matanza indiscriminada de estos animales.
Los tiburones son perseguidos por sus aletas o por los pescadores deportistas, que lo consideran un buen trofeo.
Los tiburones tienen una capacidad muy baja para reproducirse, así como ciclos de reproducción muy largos y además alcanzan muy lentamente la madurez sexual, por lo que su pesca indiscriminada merma de manera ostensible el mantenimiento de la especie. Esta disminución en la población de tiburones puede tener efectos graves sobre el ecosistema marino, puesto que estos animales mantienen una importante relación con el entorno de los océanos, controlando la sobrepoblación de peces y liberándolos de los enfermos, etcétera.
Al tiburón se le han atribuido gran cantidad de beneficios a lo largo de la historia, así por ejemplo, hasta que en 1.940 se sintetizó la vitamina A, ésta se obtenía del tiburón, así como su aceite forma parte de numerosos remedios ancestrales, hoy todavía se usa para las almorranas. A la sopa de aleta de tiburón, un plato tradicional de la cocina china, se le atribuyen numerosas propiedades curativas. El cartílago se ha usado en algunos tiempos como componente de la piel artificial que se aplicaba a las víctimas de grandes quemaduras.
Ante la alarmante disminución del número de tiburones, los ecologistas han iniciado una campaña mundial para luchar contra su pesca.
Los productores de cartílago y aceite de tiburón aluden que ellos no tienen que matar a tiburones, porque estos están ya muertos cuando ellos intervienen.
Durante un tiempo su empleo pertenecía más al mundo del folclore y la superstición que de la medicina o de la dietética, no obstante existen numerosos estudios que ponen de manifiesto que en efecto el cartílago de tiburón puede ser beneficioso al hombre en más de un sentido.
Hoy se encuentra en forma de suplemento alimenticio y está constituido por el cartílago desecado y convertido en polvo, que es muy rico en calcio y fósforo.
El cartílago es un tejido duro y un poco elástico que se encuentra principalmente en las articulaciones de los animales, incluyendo a los humanos.
Sin embargo, el esqueleto del tiburón está compuesto enteramente por cartílago en lugar de por hueso.
Los suplementos de cartílago de tiburón se pusieron de moda con la publicación de un libro: Sharks don’t get cancer (Los tiburones no sufren cáncer), en el que se afirmaba que su cartílago poseía una sustancia anticancerígena que los protegía contra esa enfermedad.
En realidad, los tiburones sí contraen cáncer, pero es cierto que su cartílago posee un compuesto que, al menos en el laboratorio, exhibe propiedades anticancerígenas.
El crecimiento de un tumor requiere la creación de nuevos vasos sanguíneos que lo alimenten, un proceso biológico conocido como angiogénesis. Cualquier cosa que bloquee el suministro de sangre al tumor le impedirá crecer y eventualmente puede incluso matarlo. Se cree que el cartílago de tiburón contiene compuestos con efectos antiangiogénicos. 
También contiene ciertos aminoácidos y otro compuesto interesante del cartílago de tiburón es el sulfato de condroitina, que posee propiedades antiinflamatorias y es por lo que lo utilizan numerosos deportistas.

Algunos estudios
En febrero de 1.993 la revista 60 Minutes se centró en el trabajo de unos investigadores cubanos que habían utilizado el cartílago de tiburón para tratar a 29 pacientes con cáncer de pecho y próstata. Los exámenes por rayos X mostraron que, con ese tratamiento los tumores se habían reducido ostensiblemente. Dos doctores estadounidenses que revisaron esos trabajos manifestaron que los resultados eran muy favorables. No obstante, el National Institute of Health de Estados Unidos siguió sin recomendar el uso del cartílago de tiburón.
El doctor Julian Whitaker realizó un seguimiento entre usuarios de cartílago de tiburón y obtuvo resultados muy interesantes y esperanzadores, aunque éstos fueran anecdóticos. Por ejemplo, 106 pacientes de cáncer (78,3%) mostraron resultados ligeros, buenos o excelentes. 140 de 158 pacientes de artritis (88,6%) obtuvieron resultados moderados, buenos o excelentes, lo mismo que 25 de 30 (88,3%) personas con psoriasis. O sea, una gran mayoría experimentaba alguna mejora.
El  The Journal of Naturopathic Medicine publicó que siete de ocho pacientes de cáncer (87%) respondieron muy positivamente al tratamiento con cartílago de tiburón.
En su libro Cancer Prevention and Nutritional Therapies, el doctor Richard Passwater entrevistó al doctor William Lane el cual comentaba su primer estudio en México, en el que a pacientes de cáncer se les administró el equivalente de 60 gramos de cartílago de tiburón al día, para un peso corporal no superior a 65 kilos. En casos muy avanzados los investigadores utilizaron hasta 120 gramos al día. Lane afirmaba en la entrevista que la media estaba entre los 60 y 80 gramos al día y que el éxito conseguido con tumores sólidos era superior al 80%. El suplemento se administra mezclado en zumo o en yogur al ritmo de 15 o 20 gramos y en varias dosis repartidas a lo largo del día, fuera de las comidas.
Al parecer una sustancia llamada esqualamina puede ser la responsable de reducir la angiogénesis e inhibir el crecimiento de los tumores en animales de laboratorio.
El sulfato de condroitina, otro componente del cartílago de tiburón ha mostrado una prometedora eficacia como remedio para la artritis, lo que explica que con su uso los dolores e inflamaciones articulares remitan. Recientemente, un grupo de investigadores canadienses descubrió que una preparación a base de cartílago de tiburón aplicada sobre la piel ejercía un efecto antiinflamatorio. Otro estudio llevado a cabo en Brasil confirmó que este suplemento tenía en efecto analgésico más que notable.

Usos terapéuticos
La capacidad del cartílago de tiburón para inhibir la angiogénesis puede ser una acción positiva para frenar el crecimiento de ciertos tumores, así como en otras dolencias relacionadas con el aporte de sangre, como ciertos problemas oculares, tales como la retinopatía diabética y la degeneración macular.
Asimismo, parece que es un buen coadyuvante en el tratamiento del SIDA, de la artritis, la psoriasis y la inflamación intestinal.
En los últimos tiempos se está empleando como antiinflamatorio en los procesos articulares.

Precauciones
Precisamente por su capacidad de inhibir la angiogénesis el cartílago de tiburón no debe usarse en niños o personas que estén creciendo y necesiten la angiogénesis para desarrollar nuevos vasos sanguíneos.
Las embarazadas, cualquiera con problemas cardiovasculares, o que se estén recuperando de intervenciones quirúrgicas no deben emplear el cartílago de tiburón.
Los efectos secundarios con los suplementos de cartílago de tiburón son raros y menores, pueden ir desde el mal sabor de boca, a molestias intestinales.

Resumen
Entre los numerosos suplementos con propiedades beneficiosas para los deportistas, el cartílago de tiburón se está ganando un lugar como coadyuvante en las pequeñas lesiones articulares.
Son muchos los atletas que lo usan y afirman que con él lograr aliviar las articulaciones ante la fricción que puede suponer los pesos pesados y la tensión propia del deporte.
Otros en cambio no notan efecto alguno.
Probadlo por vosotros mismos para averiguar si puede seros de alguna ayuda.