Puede que como ávidos lectores de una revista de fitness y de culturismo, estéis esperando que cada artículo publicado sobre un alimento, un nutriente concreto o un suplemento, constituya poco más que la revelación de un compuesto que promueva unas ganancias extremas en masa muscular y fuerza.
En realidad, todos andan a la búsqueda de esa poción mágica que pueda disparar los resultados. Buscan la panacea.
Sin embargo, quiero llamar vuestra atención sobre un producto de excepcionales propiedades, que puede cambiaros por dentro y por fuera.
Se trata del aceite de prímula y de su ingrediente principal, el ácido gamma linolénico (GLA).
Es un hecho que en el campo de la nutrición deportiva no cesan de aparecer nuevos suplementos capaces de mejorar las prestaciones de los atletas, y en el culturismo es moneda corriente ver aparecer compuestos de sustancias incapaces de pronunciarse que parecen más una clase de química que la descripción de un complemento alimenticio.
Como tantas veces ocurre, aquí también con frecuencia los árboles no nos dejan ver el bosque.
Existen algunos productos nutricionales que constituyen verdaderas maravillas de la naturaleza y que por su bajo precio o la falta de publicidad son prácticamente ignorados, a pesar de tener grandes propiedades para la salud y también para el rendimiento físico. Una de estas maravillas es el aceite de onagra, cuyo nombre científico es primula veris o elatior, aunque posiblemente lo conozcáis más como aceite nocturno de primavera, que es la traducción liberal del nombre inglés evening primrose oil con el que se comercializa en medio mundo.
Está claro que para un culturista acérrimo, que está dispuesto a ingerir lo que sea si eso le ayuda a crecer, la posibilidad de utilizar un aceite nocturno de primavera se le antoja como algo cosmético, casi como un tratamiento afeminado. Pero nada más lejos de la realidad, puesto que por su estructura química este aceite posee numerosas propiedades y ha sido usado medicinalmente desde hace siglos.
Pero veamos cuales son las particularidades de este aceite tan especial.
Un ingrediente muy especial
Su ingrediente más singular es el ácido gamma linolénico (GLA del inglés Gamma Linolenic Acid)), un ácido graso esencial del grupo omega 6, que representa un nueve por ciento de su composición.
Hasta no hace mucho se creía que este ácido se podía fabricar fácilmente en el cuerpo a partir de otro ácido graso, en concreto el ácido linoléico, pero esto no siempre es así puesto que se ha podido comprobar que numerosas personas son incapaces de hacerlo, debido a ciertas deficiencias metabólicas o nutricionales.
Por ejemplo, una carencia de vitamina B 6, de zinc, de magnesio o una insuficiencia de la hormona insulina, dará al traste con la producción de ácido gamma linolénico.
Los hábitos alimenticios también desempeñan un rol importante en este problema, especialmente por el consumo de grasas, o mejor dicho, del tipo de grasas, puesto que como sin duda sabéis ya, las hay buenas y malas.
Por ejemplo, las grasas cuya configuración química es en cis son de origen natural y saludables, en cambio, las que presentan la configuración en trans son dañinas y siempre son el resultado de procesos químicos realizados por el hombre.
Por tanto, el organismo puede elaborar ácido gamma linolénico a partir de los ácidos grasos en cis, pero no así de las grasas trans, que con su consumo incrementan las necesidades del cuerpo en ácidos grasos esenciales, por lo que ocasionan un déficit de estos últimos, reducción que impide que el organismo pueda llevar a cabo dicha transformación.
Este tipo de grasa, en trans, ha sido estrechamente relacionada con los problemas cardiacos y vasculares, así como con ciertos tipos de cáncer.
Por desgracia, los ácidos grasos en trans forman parte de muchos alimentos corrientes, como la margarina que contiene hasta un 35%, por lo que últimamente las autoridades sanitarias han alertado de que su consumo supone un problema serio para la salud.
Puede que a estas alturas os preguntéis cuáles son las acciones beneficiosas que ejerce el ácido gamma linolénico. Son muchas y muy interesantes.
Propiedades de ácido gamma linolénico (GLA)
Una vez que este ácido graso se encuentra en el organismo comienza a producir prostaglandinas, que son unas sustancias parecidas a las hormonas que pueden actuar sobre todos los órganos del cuerpo.
Sin embargo, a diferencia de estas últimas las prostaglandinas no se pueden almacenar o guardar en el cuerpo y además su efecto es muy breve, ya que son desactivadas por las enzimas, por consiguiente su producción debe ser continúa y regular.
Y para su correcta producción es preciso la presencia del ácido gamma linolénico, que como hemos visto resulta muy difícil de producir de forma natural en el cuerpo a partir de otros ácidos grasos, por lo que el aceite de onagra es su mejor precursor.
Existen numerosos estudios que ponen de manifiesto que los ataques de corazón empezaron a proliferar en Estados Unidos a partir de 1920, justo cuando la industria alimentaria comenzó a incluir ácidos grasos trans en numerosos alimentos procesados.
Estas grasas desnaturalizadas bloquean la utilización de los ácidos grasos en cis y el aceite de prímula ayuda a producir una importante prostaglandina, la PGE 1, compuesta por ácido gamma linolénico y ácido dihomo-gamma linolénico, cuya función en el cuerpo es mantener la fluidez de la sangre, algo que resulta fundamental para evitar la agregación de las plaquetas y por consiguiente para evitar que se formen coágulos y se originen problemas circulatorios. Por lo que el consumo de este aceite mejora la fluidez sanguínea y el estado cardiovascular.
Pero además, el aceite de onagra se ha venido usando desde hace años para aliviar los problemas de artritis, en concreto del tipo reumatoide.
Esta patología se caracteriza por una inflamación de las membranas que sintetizan el fluido que lubrica las articulaciones, la membrana sinovial, y la incorporación de aceite de onagra a la dieta mejora notablemente los síntomas de la artritis reumatoide.
Otro aspecto subrayable muy especialmente para los culturistas y entusiastas del fitness, es que el ácido gamma linolénico produce unas prostaglandinas específicas que aceleran la actividad de las mitocondrias de las células grasas pardas, un tejido adiposo de reserva que cuando se activa su eliminación produce un efecto termogénico global y reducción del peso graso.
En un estudio realizado por los doctores K.S. Vaddadi y David Horrobin se descubrió que cuando se añadió el aceite de prímula a la dieta de personas con sobrepeso, aun sin alterar sus hábitos alimenticios, éstas perdieron alrededor de la mitad del exceso de peso que tenían.
Desde hace algún tiempo, los investigadores barajan la hipótesis de que el sobrepeso se produzca en algunos casos como consecuencia de una deficiencia de ácidos grasos poliinsaturados, algo que se podría corregir precisamente con la adición del aceite de onagra a la dieta.
Por otro lado, la misma prostaglandina PGE 1 desempeña un papel fundamental en el sistema inmunológico, ya que estimular la producción de células T por la glándula timo, como se ha podido comprobar en estudios in vitro.
Estas células constituyen la primera línea de defensa del organismo y por consiguiente resultan de enorme relevancia para mantenernos inmunes contra resfriados y otras infecciones y se sabe que cualquier deficiencia de vitaminas C, B6 o de zinc, así como de ácido gamma linolénico impide la correcta producción de la prostaglandina PGE 1.
Pero aún hay más, el ácido dihomo-gamma linolénico se elimina en el hígado con la metabolización del alcohol y de ciertos fármacos, como los esteroides, por que lo que tomar aceite de prímula, u onagra, constituye un medio óptimo de aportar al organismo el ácido gamma linolénico que servirá de materia prima para producir el tan necesario ácido dihomo-gamma linolénico y para depurar y fortalecer la glándula hepática.
Existen numerosas evidencias de otros efectos beneficiosos de la incorporación de este aceite a la alimentación, como el alivio de los síntomas premenstruales en las mujeres, la regulación de la saliva y producción de lágrima, el fortalecimiento de las uñas, también en combinación con el zinc disminuye la progresión de la esclerosis múltiple y asimismo resulta un excepcional coadyuvante en la mejora del acné, del eccema y del estado de la piel en general.
En resumen
Como podéis comprobar son muchas las propiedades del aceite de onagra como para que forme parte de vuestra dieta regular.
No tiene efectos secundarios de ningún tipo, pues hablamos del aceite de una planta, es barato y constituye una fuente muy valiosa de uno de los ácidos grasos esenciales más importantes para la salud y por consiguiente para estar en plena forma, rendir más físicamente y, sí también, para desarrollar mejores músculos.
No es un producto de alta tecnología, pero sí es natural y de gran valor.