Todos los meses de octubre desde hace 11 años, en las instalaciones del Palau Sant Jordi de Barcelona, una gran parte del colectivo nacional del fitness y el culturismo español se da cita para vivir durante un fin de semana una gran fiesta comercial y deportiva.

Y este año ha sido uno más en la historia de este acontecimiento, que ya está definitivamente consolidado.

 

Todos los que formamos parte de una u otra forma del colectivo del fitness y el culturismo, o lo que es lo mismo del mundo de los gimnasios y centros de acondicionamiento físico, estamos satisfechos de comprobar que nuestro sector poco a poco crece, se consolida y se hace más fuerte. Como no podía ser de otra forma, al igual que en cualquier otra faceta o campo de la vida, aquí también existen los altibajos, producidos por las normales fluctuaciones del mercado sectorial que hace que las empresas tengamos unos años mejores que otros, pero lo verdaderamente importante es subrayar que la base de todo nuestro mercado, los practicantes de ejercicio, los consumidores, esos siguen creciendo.

Y eso se puede fácilmente constatar por doquier, basta comprobar que cada vez son más numerosos los gimnasios y centros de fitness y acondicionamiento que se inauguran en nuestras ciudades, el elevado abanico y nivel de prestaciones que éstos proponen, la calidad de sus instalaciones y lo más positivo: la respuesta del público que los abarrota.

 

De manera que el sector en general se expande.

 

A pesar de que puede que las micro cifras tengan sus ‘vacas flacas’ para algunos, lo cierto es que éstas mismas vistas desde un plano macro, o sectorial, son halagüeñas, y no hace falta ir más lejos para comprobarlo que el éxito de visitantes de esta recién acabada onceava edición de Fit Form.

 

Los visitantes han acudido en un número de muchos miles, llegando en algunos momentos del fin de semana a causar una sensación de agobio, porque era difícil pasearse por los pasillos tan poblados del recinto ferial.

 

Y habrá que rendirse ante la evidencia, la vida de nuestras empresas proviene de ese caudal de aficionados, practicantes y profesionales del sector que con tanta energía responde a la convocatoria de Fit Form año tras año.

 

Esos miles de visitantes son los que han de proporcionarnos la seguridad de que nuestro sector y empresas tiene por delante una gran posibilidad de crecimiento.

Y eso no admite contestación en vistas de su reacción, otra cosa es que como todo en la vida unos suben y otros bajan, pero la base del crecimiento sigue ahí y no sólo estable, sino que aumenta.

 

Este año había algunas ausencias de empresas expositoras, algo lógico por otra parte puesto que algunas hacen el esfuerzo de exponer en otros certámenes incluso del extranjero, pero las más fuertes estaban fieles y presentes en un evento cada año más popular fuera de nuestras fronteras, que atrae en especial visitantes franceses, ingleses, portugueses y belgas.

 

También cada año hay empresas extranjeras que buscan con su presencia en Fit Form el trampolín que les permita darse a conocer en nuestro país.

 

Salvando las particularidades individuales, todas parecían contentas con el nivel de asistencia obtenido y la consiguiente proyección de sus marcas, y en muchos casos parece ser que también lo estaban con la cifra de ventas realizada, así como con la proyectada a corto y medio plazo para concretizar después de la feria.

 

Después de 11 años consecutivos, Fit Form cuenta con un núcleo de empresas muy consolidadas que siempre están presenten como expositoras y miles y miles de visitantes, entre profesionales, practicantes y aficionados que esperan con ilusión que llegue ese señalado fin de semana de octubre en que el Palau Sant Jordi se convierte en el centro de atención de nuestro pujante sector.

 

Y no cabe duda de que Fit Form contribuye con su granito de arena a mejorarlo.